Esta semana en el episodio 15 del programa culinario "MasterChef 16" en el canal STB, los participantes se enfrentaron a una tarea complicada, donde no solo se destacaron las habilidades culinarias, sino también el pensamiento estratégico. Los jueces anunciaron que los participantes no solo debían cocinar, sino también calcular los pasos de sus oponentes.

Competencias por equipos y resistencia psicológica

El primer concurso se llevó a cabo en formato de equipos entre los equipos azules y rojos. Cada uno de los equipos debía crear un plato principal con 15 ingredientes, parte de los cuales eligieron para sí mismos, y el resto lo pasaron a los oponentes. Un aspecto importante de esta competencia fue la capacidad de hacer elecciones estratégicas, lo que definió al ganador: el equipo azul, en el que la chef cuchillo fue Daria.

Sin embargo, no todos los participantes lograron cumplir con la tarea. Los delantal negro recibieron Galina Orudjeva y Eva, lo que significa que tuvieron que mostrar su maestría en la próxima batalla.

Apoyo de los seres queridos y lucha contra la ansiedad

El segundo concurso fue aún más emocional, ya que se invitó a los familiares de los participantes a la cocina. La tarea consistía en preparar platos que tenían un significado especial en sus familias. Sin embargo, las condiciones estresantes requerían de los participantes no solo maestría culinaria, sino también la habilidad de manejar sus emociones. Los jueces proporcionaron a los participantes pulseras de fitness para rastrear el pulso; si el pulso superaba lo normal, el participante debía ir a la "sala antiestrés".

Evitar la eliminación y resultados

Como resultado de la Batalla de los Negros, el participante Garik Nosach abandonó el programa, quien tras una semana de lágrimas y momentos difíciles, se vio obligado a dejar el proyecto. Garik, de 35 años de Tartu, Estonia, decidió cambiar su vida, vinculándola a la cocina tras un prometedor viaje a Japón.

Galina Orudjeva de Rivne, que poco a poco se convierte en una de las favoritas de la temporada, continúa demostrando un alto nivel de inteligencia culinaria, a pesar de los desafíos personales.

A lo largo del episodio, los participantes mostraron que en la cocina no solo se necesita la habilidad de cocinar, sino también la capacidad de pensar en el futuro y tomar decisiones arriesgadas.