La cantante letona Laima Vaikule se ha convertido en una figura de escándalo al aparecer en un anuncio de la cadena de supermercados "ATB", donde interpreta la canción popular ucraniana "Shchedryk" de Mykola Leontovych. El video, que fue filmado en la playa, provocó una ola de críticas por parte de los usuarios ucranianos de redes sociales.

El proyecto era parte de la campaña navideña de "ATB", destinada a crear un ambiente de amistad entre Ucrania y Letonia. Sin embargo, a pesar de esto, el anuncio no gustó a muchos, especialmente debido a los vínculos pasados de la cantante con Rusia. Los usuarios expresaron activamente su descontento, subrayando que la participación de Laima Vaikule es inapropiada en el contexto de la guerra que Rusia ha desatado contra Ucrania.

Críticas y defensas

Muchos ucranianos expresaron que en lugar de colaborar con Vaikule, habría sido mejor involucrar a artistas ucranianos. Los críticos señalaron que tal anuncio devalúa la cultura ucraniana y a sus intérpretes. Algunos señalaron que Vaikule se asocia con la música de la era soviética y la cultura rusa.

Al mismo tiempo, también hubo quienes defendieron a la cantante, destacando que ella mostró una postura pro-ucraniana y cantó en ucraniano. Los usuarios enfatizaron que es importante mantener lazos de amistad con Letonia y otros países bálticos en el contexto de la situación política actual.

Reacción de ATB

La reacción de "ATB" ante el malentendido se hizo evidente tras cerrar los comentarios en el video, lo que solo intensificó la indignación. La posición oficial del servicio de prensa de "ATB" señala que el anuncio no tenía la intención de transmitir "ningún mensaje político o ideológico", y su objetivo principal era crear un ambiente festivo y resaltar las relaciones amistosas.

El videoclip, filmado en colaboración con un coro letón, un enérgico grupo de baile y la propia cantante, termina con un abrazo conjunto, que, según los creadores, simboliza la unidad.

El debate sobre la colaboración con Laima Vaikule continúa, subrayando la ambigüedad en la percepción de artistas de Rusia y su papel en la cultura ucraniana durante la guerra. Si "ATB" podrá corregir la situación y recuperar la confianza de los consumidores sigue siendo una cuestión abierta.