El ex primer ministro del Reino Unido Boris Johnson condenó enérgicamente el nuevo "plan de paz" de EE. UU. para Ucrania, describiéndolo como una "castración militar" del país. En su artículo para el diario «Daily Mail», Johnson subrayó que el llamado plan de paz implica que Rusia obtenga un veto sobre la adhesión de Ucrania a la OTAN, así como control sobre cualquier fuerza extranjera en territorio ucraniano.

Johnson señaló que el plan, proveniente de Washington, es una traición a los intereses de Ucrania, ya que el país ya ha sufrido numerosas pérdidas al intentar defender su independencia. "Este documento es una capitulación de los amigos de Ucrania, y deja al país bajo la amenaza de una nueva invasión", afirmó Johnson.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, en su discurso al pueblo, dijo que la cuestión va más allá de solo algunos puntos del documento, enfatizando la necesidad de asegurar una seguridad y justicia garantizadas para los ucranianos. Hizo hincapié en que "la paz no puede lograrse a expensas de compromisos en los intereses nacionales".

Situación complicada para Ucrania

Zelensky también subrayó que Ucrania enfrenta uno de los momentos más difíciles de su historia, y se le exige al país decidir entre perder dignidad o correr el riesgo de perder un socio clave. "Nos espera un duro invierno y nuevos desafíos, y debemos encontrar un camino viable hacia la paz", añadió.

Comentando sobre las negociaciones con las partes estadounidenses, Zelensky destacó que los representantes oficiales saben cómo defender los intereses nacionales de Ucrania. En este sentido, el 21 de noviembre comenzaron intensas negociaciones entre EE. UU. y la UE sobre la posible implementación de un nuevo "plan de paz".

Reacción de los líderes internacionales

Los comentarios de Johnson y Zelensky reflejan un descontento general con el nuevo plan de paz, que también fue señalado por el vicepresidente de EE. UU. James David Vance, quien enfatizó que "la paz no puede alcanzarse sin una diplomacia saludable". Las negociaciones continúan, y muchos líderes de la UE están discutiendo activamente estrategias para apoyar a Ucrania.

Hasta el día de hoy, los planes de EE. UU. prevén posibles concesiones territoriales a Moscú, así como la eliminación gradual de sanciones en Rusia a cambio de la promesa de apoyar la recuperación de Ucrania. Estos acuerdos generan preocupación en Kyiv, donde las autoridades intentan evitar cualquier compromiso que pueda poner en peligro la soberanía del país.

Cómo terminarán estas negociaciones y qué consecuencias tendrán para Ucrania aún es incierto, sin embargo, esta cuestión sigue siendo relevante en la arena internacional.