El ex primer ministro del Reino Unido Boris Johnson en su artículo para el medio «Daily Mail» se opuso enérgicamente al nuevo "plan de paz" propuesto por Estados Unidos para Ucrania. Johnson señala que este plan indica una «castración militar» de Ucrania y favorece los intereses del Kremlin.
Según Johnson, la situación actual es «una muestra de incompetencia» por parte de Occidente, que ha sufrido grandes pérdidas en la guerra, intentando someter a Ucrania. Subrayó que, según los últimos datos, el enemigo ha perdido más de un millón de soldados muertos y heridos, pero aún no ha logrado capturar más del 20% del territorio del país.
Johnson considera que el nuevo "plan de paz" prevé un veto ruso a la membresía de Ucrania en OTAN y el control de Ucrania sobre la entrada de tropas extranjeras. El ex primer ministro lo calificó de «una rendición total» y «una traición a Ucrania», comparando la situación con el Acuerdo de Múnich.
Los líderes europeos también comienzan a sentir descontento con este plan. Según los medios, representantes de las principales naciones europeas planean reunirse en Ginebra el 23 de noviembre para discutir al menos cuatro puntos que requieren cambios, ya que no están de acuerdo con las condiciones previstas.
En particular, el canciller alemán Friedrich Merz expresó una postura abierta en contra de los planes para entregar a Rusia territorios estratégicamente importantes, como Donbass y Crimea. Merz, junto con otros líderes europeos, enfatizó la necesidad de fortalecer a Ucrania en el ámbito militar, en lugar de debilitarla.
En resumen, Johnson llamó a acciones más decididas por parte de los aliados occidentales, en lugar de compromisos que puedan amenazar la seguridad de Ucrania en el futuro.