El Comité Olímpico Internacional (COI) tomó la decisión de descalificar al esquiador de skeleton ucraniano Vladislav Heraskevich, lo que provocó una fuerte reacción por parte de altos funcionarios europeos. En particular, la embajadora de la Unión Europea en Ucrania, Katerina Maternova, declaró que esta decisión la "desilusionó horriblemente".
Heraskevich, quien planeaba competir en los Juegos Olímpicos de Invierno en 2026, entrenaba con un casco que mostraba imágenes de atletas ucranianos que murieron a causa de la guerra, con el objetivo de honrar su memoria. "No es una violación, sino nuestro deber moral", subrayó Maternova en las redes sociales, enfatizando la importancia de reconocer a las víctimas de la guerra.
La crítica al COI también provino de otros funcionarios europeos, incluido el ministro de Relaciones Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, quien destacó que "recordar a los caídos no es solo un deber moral, sino también un acto de humanidad".
La descalificación de Heraskevich se produjo en medio de la autorización del COI para que 20 atletas rusos y bielorrusos participen en los Juegos Olímpicos de Invierno bajo bandera neutral. Esto provocó aún más indignación entre representantes ucranianos y europeos, quienes consideran esta decisión inaceptable en el contexto de la agresión de Rusia contra Ucrania.
La semana pasada, en relación con los ataques militares que continúan en Ucrania, se desconectaron aún más transferencias de energía eléctrica, mientras que la población civil sufre por el frío y la falta de calefacción. Maternova señaló que Heraskevich quería mostrar al mundo que la guerra sigue y resaltar las tragedias que vive el pueblo ucraniano.
Al mismo tiempo, el ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania, Andriy Sybyha, calificó la decisión de un momento incómodo para el COI, que, en su opinión, socava la reputación de la organización. "Las próximas generaciones recordarán este momento como vergonzoso", afirmó Sybyha.