La exesposa del político Serguéi Levotskin, la artista Zinaida Kubar, hizo acusaciones contra su antiguo compañero civil. Ella afirma que recibió amenazas y sufrió acoso por parte de él, y también declaró que Levotskin influyó en la transferencia de su pareja, quien es un militar, a otro departamento.
En su publicación, Kubar informó que considera que la decisión sobre la actividad de su pareja fue tomada bajo la influencia de Levotskin. "Me duele mucho escribir esto, pero tengo motivos para declarar públicamente: la decisión sobre el lugar de servicio del militar con el que estoy en una relación se toma bajo la influencia de Levotskin", escribió ella.
Zinaida Kubar destacó que estuvo en una relación con Levotskin durante muchos años, llamándola "un gran error". "Serguéi y yo no estamos juntos desde hace tiempo, y el camino que sigo hoy está definido por mi trabajo con los militares y el voluntariado", observó ella.
La mujer insinuó que las acciones de Levotskin podrían tener graves consecuencias para su pareja: "Serguéi amenazó con que mi pareja podría ser 'castigado con servicio'. Esto ocurrió cuando a mi marido lo trasladaron repentinamente a otro departamento sin explicaciones."
Kubar también señaló que "los destinos de los hijos" de Levotskin deliberadamente obstaculizan a su actual pareja, y que "no hubo ninguna solicitud de traslado entre sus comandantes". Ella expresó su descontento con el hecho de que un político, que tiene una cierta reputación, todavía pueda influir en las decisiones de las Fuerzas de Defensa de Ucrania.
En los últimos años, según información de los periodistas, Levotskin ha evitado la publicidad, apareciendo en Ucrania solo de vez en cuando, intentando mantenerse bajo el radar. En 2019, fue elegido como diputado, y sus últimas acciones generan preocupaciones sobre su influencia en la seguridad nacional.
Mientras tanto, Zinaida Kubar aseguró que su pareja "tiene el honor de defender a Ucrania" y está preparado para los desafíos. Este caso resonante abre la cuestión de cuánto pueden interferir los políticos en el trabajo de las Fuerzas Armadas.