El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ha anunciado un evento histórico: el primer caso en el que los drones submarinos Sub Sea Baby atacaron un submarino ruso de clase 636.3 "Varshavyanka" en el puerto de Novorossiysk. Como resultado de la explosión, el submarino sufrió daños críticos y fue prácticamente sacado de servicio.
Este incidente fue posible gracias a los esfuerzos conjuntos de la 13ª Dirección Principal de Contrainteligencia Militar del SBU y de las Fuerzas Navales de Ucrania. A bordo del submarino, además de su destrucción, había cuatro lanzadores de misiles de crucero "Kalibr", que Rusia utiliza para ataques en el territorio de Ucrania.
Logro histórico
El submarino de clase "Varshavyanka", conocido también como "Agujero Negro" debido a su bajo nivel de ruido, tenía un costo de alrededor de 400 millones de dólares. La construcción de un submarino similar en las actuales condiciones de sanciones antirrusas podría costar hasta 500 millones de dólares. Esta clase de submarinos se caracteriza por su bajo nivel de ruido y un sistema hidrofónico mejorado.
El SBU subraya que el submarino "Varshavyanka" estaba forzado a permanecer en Novorossiysk debido a la expulsión de los barcos enemigos de la Bahía de Sebastopol por drones ucranianos, que en este momento está controlada por Rusia.
Contexto y consecuencias
En 2023, el SBU ya realizó un ataque exitoso contra el submarino enemigo "Rostov-na-Donu", lo que confirma el crecimiento de las capacidades de las fuerzas armadas ucranianas en el espacio marítimo. La explosión causada por el dron submarino se convirtió en un hecho emblemático para el desarrollo futuro de la guerra y la adaptación de Ucrania a nuevos desafíos estratégicos.