En Hong Kong ocurrió un trágico evento: en el alto complejo residencial "Wang Fuk Court" en el distrito de Tai Po, se produjo un gran incendio, como resultado del cual murieron cuatro personas, incluyendo a un miembro del servicio de bomberos, y otras tres resultaron heridas de diferentes grados de severidad.

El incendio estalló el miércoles por la tarde y se propagó rápidamente debido a los andamios de bambú que rodean el complejo. Una densa nube de humo se elevó sobre el área mientras los bomberos intentaban localizar el fuego con la ayuda de escaleras mecánicas.

Según los residentes locales, alrededor de 4000 personas vivían en el complejo de veinte pisos. Muchas personas quedaron atrapadas dentro del edificio, y la información sobre la cantidad de heridos fue inicialmente contradictoria.

Parte de la estructura del edificio colapsó debido al intenso calor, lo que generó aún más preocupación entre los rescatistas. La alarma de incendios fue elevada a nivel 4 de un máximo de cinco, lo que indica la gravedad de la situación.

Según informes, los residentes se quejaron durante varios meses de que los trabajadores fumaban en las obras cercanas. A pesar de los intentos de contener el incendio, el fuego continuó propagándose, lo que llevó a las autoridades a evacuar dos barrios adyacentes, y parte de la carretera principal ya fue cerrada.

Los rescatistas continúan trabajando, intentando salvar a las personas que podrían haber quedado atrapadas bajo los escombros. Muchos residentes locales expresan sus condolencias a las familias de las víctimas y los heridos, esperando que los rescatistas logren salvar a todos los que pudieran haber quedado atrapados.