En un partido extremadamente tenso de la ronda de 1/32 de la Copa de Inglaterra, el equipo del Newcastle venció al Bournemouth después de una serie de penaltis con un marcador de 7:6, superando la feroz resistencia del rival.

El juego transcurrió con una enorme tensión emocional y estuvo lleno de giros inesperados. El tiempo reglamentario terminó en empate 3:3, lo que obligó a los equipos a luchar en tiempo extra y en la tanda de penaltis.

Momentos dramáticos del partido

Harvey Barnes fue uno de los héroes clave del encuentro, anotando goles en los minutos 50 y 118. Anthony Gordon también se destacó con un gol de penal hacia el final del tiempo reglamentario.

Por el Bournemouth anotaron Scott, Brooks y Tavernier, quienes dos veces devolvieron la intriga al juego. El momento decisivo fue la serie de penaltis, donde el jugador del Newcastle Diakite no logró convertir el tiro decisivo, permitiendo a los locales avanzar a la siguiente ronda.