En la noche de hoy, 7 de febrero de 2026, las fuerzas de ocupación rusas llevaron a cabo un ataque masivo contra la infraestructura crítica de Ucrania, utilizando cientos de drones y decenas de misiles.

Según los datos de las Fuerzas Aéreas de Ucrania, se registraron 447 medios de ataque aéreo, incluyendo:

  • 2 misiles “Zircon” (desde la zona de lanzamiento en el Crimea temporalmente ocupado),
  • 21 misiles de crucero X-101 (desde la cuenca del Mar Caspio),
  • 16 misiles de crucero “Kalibr” (desde la cuenca del Mar Negro),
  • 408 drones de ataque de tipo “Shahed”, “Gerbera”, “Italmas” y otros.

Las principales direcciones del ataque abarcan regiones como Lviv, Ivano-Frankivsk, Rivne y Vinnytsia. Al momento de las 10:30, se conocieron los primeros resultados del trabajo de la defensa aérea: se derribaron o neutralizaron 406 objetivos, incluyendo 24 misiles y 382 drones.

Como resultado del ataque, se registraron impactos en 19 ubicaciones, incluyendo Dnipro, donde los drones rusos dañaron empresas de servicios públicos, y en Ivano-Frankivsk, el alcalde Ruslan Martynkiv advirtió sobre posibles cortes de electricidad y pidió a los residentes que se abastecieran de agua.

Asimismo, durante el ataque, se vieron afectados los objetos energéticos, incluyendo la central térmica de Burshtyn y la de Dobrotvir. El presidente Volodymyr Zelensky informó que el objetivo elegido por su enemigo es la infraestructura energética para socavar el proceso de trabajo en Ucrania.

Las regiones de Volinia, Ivano-Frankivsk, Lviv y Rivne han sufrido más, experimentando daños significativos. Las fuerzas de defensa aérea en algunas regiones aún continúan su trabajo en condiciones de peligro.

El presidente de Ucrania hizo un llamado a los socios internacionales para que proporcionen sistemas de defensa para reducir la presión de Moscú y las amenazas a la seguridad energética de los ucranianos.