Los drones ucranianos se han activado nuevamente sobre los territorios de Rusia y Crimea. En la noche del 25 de noviembre, como resultado de un ataque masivo, se derribaron 249 drones, según informó el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa. La mayor cantidad de drones fue destruida sobre las aguas del Mar Negro — 116 unidades, 76 — sobre el krai de Krasnodar, así como 23 sobre Crimea y 16 en la región de Rostov.

Desafortunadamente, este ataque resultó en víctimas. En Taganrog, tres personas murieron y al menos diez ciudadanos resultaron heridos. El gobernador de la región de Rostov, Yuri Slyusar, confirmó esta información en su canal de Telegram. También se informó sobre daños a varios edificios residenciales y objetos sociales.

Detalles del ataque

La alcaldesa de Taganrog, Svetlana Kambúlova, señaló que durante el ataque nocturno se vieron afectados dos edificios de apartamentos, una guardería y varios objetos industriales. La información de proyectos de monitoreo ucranianos, en particular Exilenova+, indica que el ataque estaba dirigido al centro científico-técnico nombrado en honor a Beriyev, donde, según fuentes, en el momento del impacto se encontraba un bombardero estratégico.

Se destaca que el krai de Krasnodar también sufrió uno de los ataques más prolongados y masivos. El gobernador Veniamin Kondratiev informó sobre seis personas heridas y numerosos daños a edificios residenciales en diferentes localidades de la región.

Ataques a la infraestructura

Además, se informan las consecuencias de los ataques a la infraestructura en Novorossiysk, donde varios ciudadanos también resultaron afectados. En el momento de la publicación, no se habían proporcionado comentarios oficiales por parte del Ministerio de Defensa de Rusia.

Este ataque subraya nuevamente la vulnerabilidad de los objetos en el sur de Rusia y demuestra el desarrollo de un conflicto que continúa trascendiendo más allá de un simple enfrentamiento armado.