En la noche del 6 de diciembre, se declaró una amenaza de cohetes a gran escala en toda Ucrania. Las Fuerzas Aéreas de Ucrania detectaron el despegue de un avión ruso MiG-31K, capaz de llevar cohetes hipersónicos “Kinzhal”. Estos cohetes representan una amenaza particular debido a su velocidad y la dificultad de interceptarlos.

Las sirenas informan sobre la alarma aérea en todas las regiones, incluida la capital. Las autoridades militares instan a los ciudadanos a refugiarse de inmediato y permanecer allí hasta que se levante la alarma. Se señala que anteriormente se detectaron drones enemigos en el espacio aéreo, por lo que los sistemas de defensa aérea (PVO) están trabajando activamente.

Las autoridades piden a los residentes que mantengan silencio informativo, no publiquen fotos ni videos que muestren el trabajo de la defensa aérea, y que no se expongan al peligro. Actualmente, la situación sigue siendo tensa, y los militares instan a los ucranianos a estar atentos y seguir cuidadosamente la información de fuentes oficiales.

Esta amenaza se vuelve especialmente relevante en un contexto de constantes ataques por parte de las fuerzas militares rusas, especialmente en la capital y grandes ciudades como “Kiev” y “Dnipro”.