En los últimos años de guerra, muchos ucranianos se han enfrentado a una difícil elección: quedarse en los territorios controlados por Ucrania o regresar a las ciudades ocupadas, donde quedaron sus hogares. Esto es especialmente cierto para las familias de Volnovaja, que han sufrido todas las dificultades de la guerra y continúan enfrentándose a seriosos desafíos en busca de una vida mejor.

Dura elección: regreso o vida en el miedo

Una de las historias pertenece a Natalia (nombre cambiado), quien junto a su familia decidió regresar a su Volnovaja natal después de varios años de vivir en el oeste de Ucrania. Comprendiendo todos los peligros, sopesó todos los “pros” y “contras”: “Allí tenemos nuestra vivienda. Con el tiempo la pondremos en orden”, explica la mujer.

Las difíciles condiciones de vida en el territorio controlado por Ucrania se han vuelto decisivas para muchos desplazados. En un contexto de aumento de precios y escasez de trabajo, las familias a menudo recurren al regreso a los territorios ocupados con la esperanza de estabilidad.

Contraste entre libertad y seguridad

Iryna Stepanivna, su hija Svitlana y su nieta Yana (nombres cambiados) también regresaron a la ocupación. Sobrevivieron a los bombardeos masivos en Mariupol, y al final, el camino de regreso a Volnovaja parecía más atractivo que la incertidumbre en un nuevo lugar: “Esperábamos visitar a nuestros familiares por segunda vez, pero al regresar, nuevamente nos encontramos bajo el control de los ocupantes”, cuenta Svitlana.

Investigaciones científicas y peritajes

Según el comentario de la vicepresidenta Irina Vereshchuk, no se observa un regreso masivo, sin embargo, los casos aislados de retorno a la ocupación indican puntos débiles en el apoyo a los desplazados por parte del estado. Los expertos destacan la necesidad de crear condiciones favorables para la vida y el apoyo a los desplazados.

Experiencia de los voluntarios y vida consciente

Olga (nombre cambiado), psicóloga que también regresó a Volnovaja, señala que a menudo la decisión de regresar está relacionada con el deseo de recuperar la sensación de hogar: “Regresé porque quería entrar en mi cocina. Aquí soy la dueña de mi hogar”, comparte.

Los hospitales y otra infraestructura, según las palabras de Olga, ya han sido recuperados: “En Volnovaja se han puesto en marcha programas de compensación para aquellos que han perdido su vivienda”, explica la mujer.

Realidades e infraestructura

La recuperación de la infraestructura en Volnovaja está supervisada por un programa estatal, que también abarca el regreso de personas a los territorios ocupados. Sin embargo, todavía existe una escasez de médicos y otros especialistas.

Así, cada familia debe sopesar sus prioridades. A menudo se encuentran ante la elección entre libertad y seguridad, esperanza de una vida mejor y apego emocional a su tierra natal.