Los recientes eventos en el puerto de Novorosíisk se han convertido en centrales en las discusiones entre expertos y la sociedad. La operación especial del Servicio de Seguridad de Ucrania, en la que se atacó un submarino ruso, provocó intensos debates sobre las capacidades de Ucrania para enfrentar al agresor en el mar Negro.
Durante esta operación, según el experto militar Andriy Rizhenko, se utilizó un dron submarino llamado Sub Sea Baby, que logró dañar el submarino ruso del proyecto 636.3 "Varshavyanka", equipado con misiles de crucero "Kalibr". Este incidente destaca la notable vulnerabilidad de los medios militares rusos, incluso teniendo en cuenta que el golpe no fue directo, sino una explosión cercana.
Al mismo tiempo, otro buque, el petrolero ruso "Valery Gorchakov", fue atacado por drones en Rostov del Don. El buque sufrió serios daños y comenzó a hundirse. Esto subrayó la activación de las fuerzas ucranianas en su lucha contra el agresor.
El experto del Consejo NV Mykhailo Zhirohov señala que, aunque el dron no impactó directamente en el submarino, la explosión principalmente causó daños críticos debido al potente dron submarino, como el "Marychka". Esta tecnología se controla mediante internet satelital, lo que la hace mucho más efectiva en operaciones similares.
Los eventos muestran una nueva etapa de las operaciones especiales nacionales en el mar, donde las innovaciones tecnológicas desempeñan un papel crucial en contener las acciones agresivas de Rusia. Los analistas predicen más ataques a la infraestructura marítima del enemigo, lo que podría influir significativamente en la disposición de fuerzas en la región.