Las fuerzas de defensa de Ucrania llevaron a cabo hoy una operación única que dejará huella en la historia de la guerra. En el puerto de Novorossiysk, los drones submarinos del Servicio de Seguridad de Ucrania, conocidos como "Sub Sea Baby", destruyeron por primera vez un submarino ruso de clase 636.3 "Varshavyanka", también clasificado por la OTAN como Kilo.

La explosión provocó daños críticos en el submarino, que, según la información de la SBU, quedó prácticamente fuera de servicio. A bordo del submarino se encontraban cuatro lanzadores de misiles de crucero "Kalibr". Estos misiles son utilizados por las fuerzas militares rusas para llevar a cabo ataques en el territorio de Ucrania.

La operación fue un trabajo conjunto de la 13ª Dirección Principal de Contrainteligencia Militar del Servicio de Seguridad de Ucrania y las Fuerzas Navales de Ucrania. El costo de un submarino de clase "Varshavyanka" es de aproximadamente 400 millones de dólares estadounidenses. Teniendo en cuenta las sanciones internacionales, la construcción de un submarino similar podría costar ahora hasta 500 millones de dólares.

Esta clase de submarinos también se llama "Agujero Negro" debido a su capacidad para absorber sonidos y permanecer poco detectables para los sonares. Es importante señalar que el submarino destruido tuvo que permanecer en el puerto de Novorossiysk debido a las exitosas operaciones de los drones marítimos "Sea Baby", que han desplazado a los buques y submarinos rusos de la bahía de Sebastopol en la Crimea ocupada temporalmente.

Acciones similares de las Fuerzas de Defensa de Ucrania indican una disminución gradual de las capacidades de la flota rusa, que ya ha sufrido grandes pérdidas, incluyendo 15 barcos enemigos destruidos y 12 dañados.