En la noche de hoy, 7 de febrero de 2026, la Federación Rusa realizó un masivo ataque con misiles y drones contra Ucrania, dirigido a las infraestructuras energéticas, en particular a la ciudad de Burshtyn en la región de Ivano-Frankivsk, así como a puntos clave en el oeste de Ucrania.
Según la información de las Fuerzas Aéreas de Ucrania, el enemigo lanzó cientos de drones kamikaze "Shahed" y misiles de crucero, intentando destruir infraestructuras energéticas importantes. El objetivo principal del ataque fueron las empresas de "DTEK", incluyendo la central térmica de Burshtyn.
A las 3:00 de la mañana, comenzaron a sonar alarmas en las regiones, ya que se lanzaron misiles y drones en los territorios de las regiones de Vinnytsia, Lviv, Ternopil, Chernivtsi, Rivne y Transcarpatia. Los servicios de emergencia comenzaron a implementar cortes de electricidad en Kiev y otras ciudades debido a la amenaza de ataques.
De acuerdo con los servicios de monitoreo, antes del ataque, las Fuerzas Aéreas de Ucrania indicaron un alto nivel de peligro y posibles impactos de misiles en Burshtyn, Vinnytsia y Lviv, lo que resultó en numerosas explosiones en las mencionadas ciudades y en los centros de las regiones.
“La Federación Rusa no cesa en su intento de destruir la infraestructura energética de Ucrania, atacando en los momentos de mayor frío”, señaló el representante de las Fuerzas Aéreas, Vitaliy Chervonenko.
El ataque tuvo un impacto negativo en la red energética, lo cual es particularmente crítico para el invierno, cuando millones de personas dependen de un suministro estable de electricidad y calefacción. La situación sigue siendo tensa, y los trabajos de recuperación solo podrán comenzar una vez que se estabilice la situación de seguridad.
Las autoridades oficiales instan a la población a permanecer en refugios y a seguir las medidas de seguridad mientras persista el peligro de nuevos ataques.