El nuevo éxito de taquilla de James Cameron «Avatar: Fuego y Cenizas» recibió críticas mixtas cuando esta semana llegó a las grandes pantallas en Ucrania. Los productores del éxito de taquilla, cuyo presupuesto alcanzó aproximadamente 400 millones de dólares, esperan batir récords de taquilla, tratando de recaudar entre 110 y 130 millones de dólares en su primer fin de semana.
A pesar de las altas expectativas, las críticas a la obra de Cameron comenzaron desde la salida de las primeras reseñas. En los sitios Rotten Tomatoes y Metacritic, la película obtuvo calificaciones medias: 70% y 61% respectivamente. La crítica más severa fue la de un crítico de la BBC, quien calificó «Fuego y Cenizas» como "la peor parte de la serie". Otros críticos, como Peter Bradshaw de The Guardian y Brian Truitt de USA Today, señalaron problemas con la prolongación del argumento y la fragmentación de las tramas.
Por otro lado, algunos críticos, incluido Owen Gleiberman de Variety, señalan que esta película supera a la anterior entrega "Avatar: El Camino del Agua" gracias a una historia más profunda y un trabajo más cuidadoso con los personajes. Matt Patches de Polygon elogió la detallada representación de los personajes digitales, lograda gracias al trabajo titánico del equipo de efectos visuales.
La trama del nuevo «Avatar» continúa los eventos de la película anterior, enfocándose en temas de pérdida y conflictos internos del clan Na'vi. Tras la muerte de uno de los protagonistas, la familia Sully debe adaptarse a nuevos desafíos que les esperan en el misterioso mundo de Pandora.
Las premieres y alfombras rojas se llevaron a cabo en muchas ciudades del mundo, incluyendo Kiev, donde tuvo lugar una proyección en el cine «Planeta Kino». Entre los invitados estuvieron conocidas estrellas ucranianas como Taras Topolia, Anna Dobrydneva y otros. Todavía no se sabe qué tan exitoso será este filme en la taquilla internacional, pero críticos y espectadores discuten activamente el futuro de la franquicia, la cual podría concluir en esta etapa si las recaudaciones no justifican las enormes inversiones.