El grupo de fuerzas especiales ucraniano conocido como «Noche de Vigilancia» ha alcanzado importantes éxitos en la lucha contra los misiles rusos «Kinzhal». Según la información, en solo dos semanas, el equipo ha desviado el rumbo de 19 misiles, utilizando tecnologías electrónicas e incluso música.
¿Cómo funciona?
La base de la estrategia de «Noche de Vigilancia» radica en el uso de un sistema que se ha denominado «spoofing». Esta tecnología permite desorganizar el funcionamiento de los sistemas de navegación de los misiles rusos, enviándoles datos falsos sobre la ubicación. Por ejemplo, una de las canciones, «Nuestro padre Bandera», ridiculiza las narrativas de propaganda rusas y se utiliza para saturar las señales.
El misil «Kinzhal», que cuesta varios millones de dólares y lleva 480 kilogramos de explosivos, tiene una impresionante velocidad de más de 6400 km/h. Sin embargo, gracias al sistema de jamming «Lima», los misiles «Kinzhal» a menudo se ven desviados de su curso y caen en campos vacíos, lo que indica el éxito de las nuevas tecnologías ucranianas.
Precisión y problemas de navegación
Según los ingenieros, el «Kinzhal» tiene un error circular probable de 10 metros. Sin embargo, las investigaciones recientes muestran que los misiles a menudo fallan a grandes distancias, dando la impresión de ser armas absolutamente imprecisas. Al mismo tiempo, en «Noche de Vigilancia» afirman que su sistema de spoofing complica significativamente el funcionamiento de los sistemas de navegación de los misiles rusos.
Vale la pena señalar que el uso de la música en las modernas operaciones militares es un enfoque nuevo y creativo que demuestra cómo la cultura puede influir en la seguridad y defensa de un país. «Noche de Vigilancia» ha declarado su disposición a continuar su trabajo en esta dirección, encontrando nuevas maneras de proteger a Ucrania.