El presidente de EE.UU., Donald Trump, anunció un bloqueo total de todos los petroleros sancionados que se dirigen a Venezuela o salen de sus costas. Esta decisión fue consecuencia de numerosas acusaciones contra el gobierno venezolano por robo de activos estadounidenses, específicamente de petróleo y tierra. Según Trump, el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela utiliza el petróleo de estos yacimientos para financiar el terrorismo, el narcotráfico y otros delitos.
Trump, al hablar en su plataforma Truth Social, declaró: «El régimen ilegal de Maduro utiliza el petróleo de los yacimientos robados americanos. Por robar nuestros activos y otros delitos, el régimen venezolano ha sido designado como una organización terrorista extranjera». También señaló que Venezuela está completamente rodeada por una armada estadounidense, lo que servirá como una señal de "choque" para el régimen hasta que todos los activos robados sean devueltos.
Las sanciones, anunciadas en octubre, incluyen el bloqueo de las mayores empresas petroleras rusas, como "Lukoil" y "Rosneft". Ya se observa una reducción en el volumen de envíos desde puertos rusos en Asia, con una caída de aproximadamente el 15% a 800 mil toneladas en noviembre.
Esta política de EE.UU. podría afectar significativamente los planes estratégicos de Rusia, ya que Venezuela es uno de los principales receptores del petróleo ruso para mezclarse con el petróleo extrapesado local. Expertos apuntan que las nuevas sanciones aumentan la tensión en las relaciones entre EE.UU., Rusia y Venezuela.
Recordemos que anteriormente la guardia costera de EE.UU. incautó un superpetrolero con petróleo venezolano frente a las costas de América del Sur. Esto fue otra señal del creciente malestar en torno a la industria petrolera de Venezuela.