Durante la noche del 13 de diciembre, en Odesa, se escucharon fuertes explosiones en medio de la amenaza de ataques con misiles. Según informó el medio público ucraniano "Suspline", la información sobre las explosiones comenzó a llegar alrededor de la 1:30. Al principio, los medios reportaron "una fuerte explosión", tras lo cual comenzaron a llegar nuevos datos sobre explosiones adicionales en la ciudad.

Según información de las fuerzas armadas, los soldados rusos llevaron a cabo bombardeos en Odesa y áreas circundantes, utilizando misiles balísticos y drones. Como resultado del ataque, un barco civil en el puerto de "Chornomorsk" resultó dañado, y un hombre resultó herido. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía expresó su preocupación tras los ataques, que dañaron un barco contenedor turco que se encontraba en un puerto ucraniano.

Ataque a los rescatistas

Ese mismo día, en la región de Odesa, las fuerzas rusas atacaron a los rescatistas que llegaron para extinguir un incendio provocado por el bombardeo. Según la información de la DSNS, durante el bombardeo, los rescatistas lograron escapar a un refugio, sin embargo, su equipo resultó dañado.

El jefe de la administración regional de Odesa, Oleg Kiper, subrayó que el ejército ruso volvió a atacar la infraestructura civil y portuaria. El equipo de bomberos de las unidades de la DSNS también resultó dañado como resultado del bombardeo, en el que se registró la herida de un ciudadano y daño a los objetos de infraestructura.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, comentó sobre estos ataques, señalando que la invasión rusa no tiene ningún sentido militar y continúa destruyendo la vida normal en Ucrania.

En relación con estos ataques, se recomienda a los ciudadanos ucranianos que adopten medidas de seguridad y sigan de cerca la información de fuentes oficiales.