El presidente de EE. UU., Donald Trump, y el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, se están preparando para importantes negociaciones en Washington, que podrían comenzar esta semana. El principal objetivo de la reunión será discutir los detalles finales de un nuevo plan de paz de 19 puntos, acordado durante las recientes negociaciones en Ginebra.
Según informa el medio "The Telegraph", durante la reunión ambos líderes podrían discutir temas como el intercambio de territorios y nuevas relaciones en el ámbito de la seguridad entre EE. UU., la OTAN y Rusia. El plan actualizado ha suavizado las exigencias hacia Ucrania, en particular, anteriormente el "plan de paz" incluía 28 puntos, pero algunos de ellos se decidieron posponer durante las discusiones.
Según expertos, las cuestiones más sensibles que podrían convertirse en un obstáculo permanecen a discreción de los presidentes. El Kremlin ya ha rechazado la propuesta de reunión europea sobre un plan estadounidense-ruso, lo que indica la dificultad de alcanzar un consenso.
Un evento importante ha sido la incorporación de Marco Rubio, senador de EE. UU., al proceso de negociación. Su participación ha cambiado significativamente el enfoque de la parte estadounidense hacia la interacción con Ucrania. En particular, las fuentes indican que con la aparición de Rubio, EE. UU. se ha vuelto más receptivo a las propuestas de Ucrania.
A pesar del progreso notable, hay baja confianza en que las negociaciones de paz puedan llevar a un cese al fuego inmediato. "Creemos que la participación de Rubio en la continuación de las negociaciones es de gran importancia", afirman representantes de varios países de la OTAN.
Se espera que durante la reunión, Trump y Zelenskiy también examinen el apoyo financiero para Ucrania, incluyendo un acuerdo para proporcionar a Ucrania 140 mil millones de euros a partir de activos rusos congelados.
Comentarios oficiales de ambos líderes, así como los resultados de las negociaciones, aún esperan ser publicados, sin embargo, ya es evidente que esta reunión podría ser decisiva para el desarrollo futuro de los eventos en Ucrania.